América del Sur
Perú: guía de viaje
Guía de Perú: Lima, Cusco, Machu Picchu y el Valle Sagrado. Mejor época, cómo reservar entradas, la altura de los Andes, vuelos y presupuesto para organizar tu
Perú es uno de esos viajes que uno pospone durante años porque parece complicado —la altura, las entradas de Machu Picchu, el vuelo interno, los Andes— y que, cuando por fin se hace, resulta ser uno de los más ordenados y recompensantes de la vida. La clave es un arco claro: primero Lima, a nivel del mar, para entrar en materia con la que está reconocida como una de las grandes capitales gastronómicas del mundo; después subir despacio a Cusco y darle al cuerpo los días que necesita para aclimatarse antes de las jornadas grandes en el Valle Sagrado y Machu Picchu.
El país da para mucho más —el lago Titicaca, el Amazonas, las líneas de Nazca, el norte de Sipán y Chan Chan— pero el circuito Lima–Cusco–Machu Picchu es el más visitado por razones muy válidas: concentra arqueología inca de primer orden, altitud que impresiona y una gastronomía que justifica el vuelo por sí sola. Con nueve o diez noches sale un itinerario muy redondo.
Mejor época para viajar
Para el circuito andino (Cusco, Valle Sagrado, Machu Picchu), la temporada seca de mayo a septiembre es la ideal: días soleados, poca lluvia y visibilidad excelente en las alturas. Julio es el mes más popular, con más gente y entradas de Machu Picchu más difíciles de conseguir. Mayo y septiembre ofrecen el equilibrio perfecto: buen tiempo y algo menos de presión sobre los cupos. La temporada húmeda (noviembre-abril) lleva lluvias intensas en los Andes y el Camino Inca puede cerrarse en febrero para mantenimiento. Lima, en cambio, tiene su peor tiempo en invierno austral (junio-agosto): el cielo gris de la garúa cubre la costa, aunque no suele llover de verdad.
Cómo llegar
Vuelos a Perú desde varias ciudades. Los enlaces abren una búsqueda real con fechas; ajústalas a tu viaje.
Traslado aeropuerto Jorge Chávez (LIM) → MirafloresDónde alojarse
Recomendado
Hotel en Cusco, cerca de la Plaza de Armas
La base perfecta para los seis días andinos: a pie de la Plaza de Armas, con mate de coca en recepción para la aclimatación y calefacción para las noches frías de julio.
Ver disponibilidadQué ver y hacer
- Ver →Machu Picchu — visita guiadaRecuerda: la entrada oficial se compra en tuboleto.cultura.pe. Reserva esto antes que cualquier otra cosa.
- Ver →City tour de medio día por CuscoQorikancha, la Catedral y la fortaleza de Sacsayhuamán: los tres grandes del Cusco inca y colonial.
- Ver →Valle Sagrado — día completoPisac, Moray, salineras de Maras y Ollantaytambo: la preparación perfecta antes de Machu Picchu.
- Ver →Lima histórica y Museo LarcoLa Plaza Mayor colonial, el convento de San Francisco y la mayor colección prehispánica de América.
Cómo llegar y los vuelos internos
Desde España los vuelos a Lima (LIM) llevan escala, normalmente en algún hub latinoamericano (Bogotá, Ciudad de México, São Paulo) o en Miami. Los tiempos de vuelo totales oscilan entre 15 y 18 horas por trayecto. Iberia, Air Europa, Avianca, Latam y sus socios cubren la mayoría de las combinaciones.
El vuelo interno Lima–Cusco (LIM–CUZ) es directo y dura unos 85 minutos: lo cubre Latam, Sky Airline y otros operadores con muchas salidas diarias. Reserva este vuelo con suficiente antelación, antes incluso que el tren a Machu Picchu, para no quedarte sin combinación de horario. Elige una salida de tarde si quieres exprimir el último día en Lima; el vuelo de regreso Cusco–Lima suele ser de mañana para encadenar con el vuelo internacional.
Lima: gastronomía, historia colonial y el Malecón
Lima es la segunda ciudad más grande de América del Sur y una capital que sorprende a quien solo venía por Machu Picchu. Miraflores, el barrio más caminable, tiene el paseo del Malecón con el Pacífico abajo, la pirámide preinca de la Huaca Pucllana encajada entre edificios modernos —surrealista verla iluminada de noche— y acceso rápido al barrio bohemio de Barranco.
La cocina limeña es motivo de viaje por sí sola: el ceviche de una cevichería de barrio —pescado fresco, leche de tigre y chicha morada— es uno de los mejores bocados del continente, y los restaurantes de cocina nikkei (fusión japonesa-peruana) y novoandina están entre los mejores del mundo. Los que quieren una gran mesa de alta cocina deben reservar con semanas de antelación: los mejores restaurantes se agotan igual que Machu Picchu. El Museo Larco, con decenas de miles de piezas prehispánicas, es la visita histórica imprescindible de Lima.
Cusco y la aclimatación a 3.400 metros
El aviso más importante del viaje: la altura se respeta. Cusco está a 3.400 metros sobre el nivel del mar y el paso de Lima —a nivel del mar— a los Andes en 85 minutos de vuelo es brusco. Dolor de cabeza leve, sensación de ir a cámara lenta, el corazón acelerado al subir cuatro escaleras: es normal y llevadero si vas con calma los primeros días. La receta: mate de coca (lo tienen gratis en todos los hoteles), mucha agua, sin alcohol la primera noche y a dormir pronto. Deja el primer día en Cusco para aclimatarte con calma; no hagas el Valle Sagrado ni Machu Picchu hasta el tercer día como mínimo.
Una vez adaptado, Cusco es la ciudad más rica en historia de toda América del Sur: el Qorikancha —el antiguo Templo del Sol inca sobre el que los españoles levantaron un convento, con la cantería inca perfecta contrastando con el barroco colonial encima—, la Catedral en la Plaza de Armas y la fortaleza de Sacsayhuamán con sus muros de bloques ciclópeos encajados sin argamasa. El barrio de San Blas, con sus talleres artesanales y la iglesia con el famoso púlpito tallado en una sola pieza de madera, es el cierre perfecto.
El Valle Sagrado: Pisac, Moray y Ollantaytambo
El Valle Sagrado del río Urubamba, más bajo que Cusco y con mejor respiración, es el precalentamiento perfecto antes de Machu Picchu. En un día se enlazan las ruinas colgadas de la ladera de Pisac y su mercado artesanal, las terrazas circulares de Moray —un anfiteatro agrícola inca que parece una obra de land art— y las salineras de Maras, miles de pozas de sal blanca y ocre escalonadas en la montaña que se explotan desde época preincaica.
Ollantaytambo, la fortaleza-pueblo inca todavía habitada con su trazado original, es la última parada del valle y el punto desde donde sale el tren a Machu Picchu. Conviene tenerlo bien ubicado de cara al día siguiente, porque la coordinación entre el tren y la entrada a la ciudadela es lo que estructura el día grande.
Machu Picchu: lo primero que hay que reservar
Machu Picchu tiene un cupo diario estricto y en temporada alta (julio-agosto) se agota con semanas de antelación. Esto es lo PRIMERO que hay que cerrar del viaje, antes incluso que los vuelos internos: sin entrada, no hay Machu Picchu. Las entradas oficiales se compran en tuboleto.cultura.pe (unos 50 € por persona para ciudadanos extranjeros). A la vez hay que reservar el tren desde Ollantaytambo —PeruRail o Inca Rail, con varios tramos y horarios— porque los vagones también se llenan.
El día en la ciudadela funciona así: madrugón, tren panorámico remontando el río Urubamba encajonado entre montañas, bus en zigzag desde Aguas Calientes hasta la ciudadela, visita guiada de dos horas —el guía ordena lo que ves y lo hace cobrar sentido— y, si el cuerpo lo pide, subida opcional a la Puerta del Sol o a la Montaña Huayna Picchu. Las llamas pastando entre las ruinas bajo la bruma de primera hora completan el cuadro. La Montaña de Colores (Vinicunca, a 5.200 metros) es la excursión opcional más dura: solo para los que ya llevan varios días aclimatándose en Cusco.
Presupuesto orientativo
Hotel de gama media en Lima (3 noches) Miraflores, habitación doble | 180-250 € |
Hotel de gama media en Cusco (6 noches) cerca de la Plaza de Armas, con desayuno | 500-650 € |
Machu Picchu (2 personas) entrada + tren + bus + guía | 280-350 € |
Cena en restaurante de Lima cevichería de barrio o taberna limeña | 15-25 €/persona |
Un viaje de 9 noches en pareja, con vuelos internacionales desde España, vuelo interno y el circuito Lima–Cusco–Machu Picchu, ronda los 4.000–5.000 €.
Antes de salir
Itinerario interactivo
Mira un viaje a Perú día a día y en el mapa →
Crónica del viaje
Itinerario de Perú en pareja: Lima, Cusco y Machu Picchu en 10 días →
Preguntas frecuentes
- ¿Con cuánta antelación hay que reservar Machu Picchu?
- Cuanto antes, y es lo PRIMERO que hay que cerrar del viaje. El cupo diario es estricto y en temporada alta (julio-agosto) se agota con semanas o incluso meses de antelación. Las entradas oficiales se compran solo en tuboleto.cultura.pe y hay que reservar el tren (PeruRail o Inca Rail) al mismo tiempo.
- ¿Es un problema real la altura de Cusco?
- Es llevadera si se respeta. Cusco está a 3.400 metros: deja tranquilo el primer día, bebe mate de coca (gratis en los hoteles), hidrátate mucho, evita el alcohol la primera noche y duerme pronto. La Montaña de Colores está a 5.200 m, así que déjala para después de 2-3 días ya aclimatado. Si eres sensible, pregunta al médico por la acetazolamida antes de viajar.
- ¿Hace falta visado para ir a Perú desde España?
- No, los ciudadanos españoles pueden entrar sin visado para estancias turísticas cortas. Confirma siempre el estado vigente en la ficha-país oficial del Ministerio de Exteriores antes de viajar, y lleva el pasaporte con vigencia de sobra. No hay vacunas obligatorias para Lima y el circuito andino, pero consulta las recomendaciones sanitarias oficiales.
- ¿Cuándo es la mejor época para ir a Perú?
- Para el circuito andino, la temporada seca de mayo a septiembre: días soleados y poca lluvia. Julio es el más popular (más gente, entradas más difíciles). Mayo y septiembre son el punto dulce. En Lima, el cielo es gris en invierno austral (junio-agosto) por la garúa, aunque no suele llover de verdad.
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